Soñar con los ojos abiertos

Las esperanzas deben enmarcarse en una forma positiva e inspiradora para mejorar la educación de las futuras generaciones.

Nuestro cuerpo es una máquina tan increíble que es capaz de producir  su propia electricidad para poder funcionar. Esta energía viaja por todo el cuerpo a través de una inmensa red de nervios y células que hacen de la vida algo verdaderamente mágico.

Uno de los órganos que demandan una gran cantidad de energía es el cerebro y los impulsos eléctricos que nos dan una traducción de lo que percibimos del medio ambiente, Los sueños según Sigmund Freud, son un estallido de esa energía. Así como una estrella llega a un límite después de miles de millones de años y por la cantidad tan grande de energía que acumula no resiste más y estalla para transformarse en una supernova, uno de los eventos más majestuosos del universo. Los sueños funcionan de una manera similar en el cuerpo humano.

supernova

Solo que no necesitan miles de millones de años, sino que después de cada día, cuando se agota y se rinde ante el sueño para recuperar las energías perdidas, sucede este evento tan deslumbrante que ha fascinado al hombre desde que tiene consciencia, como una supernova, llega el sueño. Millones de conexiones producen estas impresionantes descargas que terminan con una experiencia sobrecogedora.

El cerebro posee tantas neuronas (células cerebrales), como estrellas hay en el universo. Quizás esa sea fuente de la inspiración de la posición de este notable hombre del psicoanálisis, Sigmund Freud, él acuñó una frase que me parece muy pertinente en este momento:

Cualquiera que esté despierto y se comporte como lo hace en sus sueños sería visto como un loco.

Creo que esa expresión recoge lo que los sueños significan. Él decía que nuestro inconsciente se expresa en un lenguaje simbólico, no se debe tomar un sueño de forma literal. Aseguraba que la mente tenía una parte activada cuando estamos despiertos que suprime nuestros impulsos y deseos. Pero cuando sueñas no hay límites para dejar en libertad a esos deseos e impulsos que son reprimidos mientras estamos despiertos.

Es por eso que el soñar despiertos es una forma de tratar de lograr el mismo efecto que cuando estamos dormidos y aprender a hacerlo no es nada fácil. Hay que saber potenciar esa forma de pensamiento para desarrollar esperanzas como uno de los recursos de mayor valor para el progreso.

profesor enseñando

El sistema educativo está muy centrado en lo técnico; el lado humano es descuidado. La esperanza es algo muy frágil, se pierde con mucha facilidad. Ella se ve sometida a factores de nuestro propio ser y también por lo que existe en el ambiente que nos rodea. A veces podemos ver como el sistema pareciera diseñado para limitarte a abrir el pensamiento y enclaustrarte en un mundo extremadamente controlado.

¿Cómo puede un maestro motivarnos si no es capaz de generar esperanza en nosotros? ¿Cómo invitar a un alumno a articular sus metas sociales y académicas, si no les enseñamos a soñar, a tener esperanzas? Nuestras mejores esperanzas pueden traducirse en planes de acción exitosos. Si queremos que nuestros estudiantes de se conviertan en solucionadores de problemas, hay que darles oportunidades para aprender sobre cómo soñar.