Por tu seguridad, Aprende a relajarte

El estrés puede dejarte sin oír, sin ver bien y sin fuerza para actuar.

Cuando se trata de niños la seguridad es de suprema importancia. Su gran habilidad para superar cualquier obstáculo que se interpongan entre él y lo que desea, hace que resolver los problemas relacionados con la seguridad se conviertan en unos verdaderos dolores de cabeza.

La escuela invierte poco tiempo en la seguridad, solo se preocupan por la formación académica y eso afortunadamente está comenzando a cambiar. Aprendemos desde niños a ver la seguridad como algo que tiene que ver con policías, luego cuando nos hacemos adolescentes subimos al nivel de los militares que trabajan por la seguridad del país donde vivimos y de adultos solo nos concentramos en que la seguridad tiene que ver con que no nos quite otro lo que es nuestro.

La escuela no nos habla de la seguridad en casa por ejemplo, sobre ¿Cómo actuar en caso de un incendio en casa? ¿Qué debo hacer si la abuela se cae en el baño? ¿Y si me doblo un pie, qué acción debo tomar? Todas esas preguntas tienen respuestas sencillas; pero en el momento en el que se presentan situaciones como esas, entramos en estrés, todos se llevan las mano a la cabeza, comienzan los gritos, no hay quien tome el control, con frecuencia se empiezan a buscar culpables en vez de atender la urgencia. Y son cosas que si supiéramos como abordarlas evitaríamos una importante cantidad de complicaciones.

concentracion niño

Aprender a controlar el estrés es de suma importancia para actuar convenientemente y eso tiene que ver con seguridad. Cuando se presenta una situación de apremio los latidos del corazón se incrementan, luego de 145 latidos por minuto perdemos capacidades de respuesta como falta de audición, visión borrosa, enfrentamos temblores en las extremidades y nuestra respuesta motora fina, esencial para detalles como por ejemplo abrir una cerradura es un verdadero reto.

Solo trate de abrir una cerradura de un auto bajo presión para que se dé cuenta lo difícil que resulta, ahora solo imagine que escucha unos disparos y esta con su hijo, al suponer el alto peligro que reviste una situación similar Ud. trata de abrir el carro para irse del lugar y no puede. Seguramente ha experimentado en su vida situaciones que tienen que ver con ese efecto generado por una situación de estrés. Resulta de gran utilidad aprender a detectar cuando el cuerpo se vuelve víctima de él y actuar adecuadamente. Eso es algo que deberíamos aprender en la escuela, es clave para nuestra seguridad personal y de las personas que nos rodean.

cerradura rota

Cuando se es niño se hacen muchas travesuras y casi todas tienen que ver con transgredir las normas, parece que no hay nada más excitante que eso. Una de las tremenduras es echarle pegamento a la cerradura de un coche, de una casa o de un candado, eso en verdad es algo que los chicos se disfrutan.

Quizás no sea en un cerrajero en la primera persona en quien piensa cuando se trata de resolver esos problemas; pero créame que en esas ocasiones es la persona ideal, tal vez tenga remedio y pueda recuperarse la cerradura. Así que en estos casos antes de que el estrés lo agobie y la cólera lo lleve a tratar por todos los medios de abrir la cerradura con pegamento, aprenda a tomárselo con calma porque de otra forma no podrá pensar claramente y en vez de resolver un problema sencillo produzca uno mayor.